3 de julio de 2010

El burocratismo en la Administración Tributaria

Desde el Ejecutivo Nacional se ha hecho público y reiterado el reclamo al equipo gubernamental por el exceso de burocracia improductiva que impide el logro de los objetivos propuestos, pero resulta que el Presidente de la República no es el único que sufre los efectos de este mal, siendo que diariamente, los administradores de nuestras empresas públicas y privadas distraen sus energías en tratar de enfrentar los efectos que el burocratismo infringe en las múltiples relaciones que sus representadas mantienen con el Estado. El exceso de trámites, combinado con un enfermizo afán del funcionario público por el control y el poder, sumado a la pérdida de conciencia de servidor público, son circunstancias que se fusionan a la ambigüedad de la norma y la excesiva discrecionalidad que esta le confiere al operador de los procedimientos, configurándose con ello un pesado lastre al progreso de la sociedad entera. El burocratismo termina estableciendo una maraña de trámites, que distraen valiosísimos recursos de la sociedad, que paga esto con una menor calidad de vida.


El SENIAT no escapa al burocratismo, como muestra tenemos el largo camino de trámites, visitas, entrevistas y el exagerado tiempo para obtener una solvencia de sucesiones o la decisión del reintegro del IVA retenido en exceso o la del IVA, que le corresponde recuperar por Ley a los exportadores. Emblemático resulta el caso de las retenciones excesivas del IVA por efecto de una tasa muy elevada (75%), que ha financiado parte de las metas de recaudación logradas por el SENIAT en los últimos años, pero que implicará para el Estado un enorme costo burocrático para concretar su devolución, en vez de haberse manejado desde un principio una tasa moderada de retención que redujera el número de contribuyentes que solicitarían dichos reintegros.

Hace falta que con el mismo impulso y severidad con el cual se ha aplicado el PLAN EVASIÓN CERO, el Superintendente del SENIAT asuma un “PLAN” para recudir la burocracia excesiva e improductiva en ese organismo, para de esta forma dar cumplimiento cabal al principio de eficacia previsto en el Artículo 316 de la Constitución Nacional y de esa forma contribuir con el progreso de la sociedad anhelada por Bolívar.

2 comentarios:

  1. María Alejandra16/9/10 4:09 p. m.

    Uno de los males de este siglo, la burocracia. Lamentablemente y tristemente observamos que ninguna Institución escapa de este mal.

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  2. María Alejandra AF16/9/10 4:10 p. m.

    Uno de los males de este siglo, la burocracia. Lamentablemente y tristemente observamos que ninguna Institución escapa de este mal.

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