27 de noviembre de 2015

LA FISCALIZACIÓN DE TRIBUTOS

La fiscalización, es una fase del procedimiento que desarrolla la Administración Tributaria sobre los contribuyentes para la determinación de oficio de la obligación tributaria. A través de él la Administración Tributaria cuantifica el importe del tributo al que está obligado el contribuyente. En el caso de la Administración Tributaria Nacional y algunas Administraciones municipales, este proceso se encuentra regulado en primer término por los artículos del 183 al 207 del Código Orgánico Tributario (COT). De haber una diferencia entre el impuesto que calcula y declara el contribuyente, con respecto al que determina de oficio la Administración Tributaria, se generará entonces un acta fiscal de reparo.

Los procedimientos de fiscalización sólo pueden ser realizados por quienes han sido designados como fiscales adscritos al correspondiente ente administrativo tributario. Estos deben ser funcionarios públicos, ya que no está permitido que particulares realicen esta tarea específica que involucra invadir las esfera privada del contribuyente relativa a documentación comercial, libros contables, registros, operaciones, cuentas bancarias y demás elementos que se relacionen con la actividad económica generadora del tributo. 





Las fiscalizaciones, una vez iniciadas, no tienen un plazo de tiempo definido en forma expresa por el Código Orgánico Tributario, aun y cuando deben respetar los principios de eficiencia de la función pública y no entorpecer la actividad económica del contribuyente. Lamentablemente, estos elementos son difíciles de hacer valer sin la intervención de una decisión judicial, por lo que vemos con frecuencia que las fiscalizaciones pueden perpetuarse en el tiempo sin mayores limitaciones que la discrecionalidad del funcionario fiscal y de sus superiores.

Del procedimiento de fiscalización debe generarse un Acta fiscal, que debe ser notificada al contribuyente, en la cual se deja constancia de los hechos evidenciados en el proccedimiento de investigación a partir de los cuales se cuantifica el importe de la obligación tributaria del contribuyente, estableciéndose si fuera el caso, las diferencias de tributos que éste deberá pagar. Las actas fiscales no imponen sanciones, ni tampoco determinan intereses de mora, eso corresponde a la Resolución del Sumario Administrativo que es la continuación del procedimiento luego de la notificación del Acta. El Acta fiscal debe emplazar al contribuyente, no obligarlo, a que se allane a su contenido, es decir, que acepte el Acta y pague el tributo que esta determine a favor de la República. Para ello se ofrece al contribuyente una sanción reducida del 30% del tributo omitido, una especie de descuento por pronto pago, ya que la sanción que opera en los casos distintos de defraudación, es del 100% al 300% del tributo omitido. El plazo de allanamiento es de 15 días hábiles desde la notificación del Acta fiscal, cumplido el mismo sin que el contribuyente acepte el reparo contenido en el Acta fiscal, se da inicio automáticamente la fase procedimental del Sumario Administrativo, dándose al contribuyente un plazo de 25 días hábiles para que presente sus defensas o descargos, a lo que se deben sumar además, 15 días hábiles adicionales para el lapso de pruebas, los cuales se podrán prorrogar conforme se cumplan los supuestos previstos en la norma. La presentación de descargos o defensas en esta fase es opcional para el contribuyente, no estando obligado a ello y sin que la falta de presentación de dichos descargos constituya la aceptación del Acta fiscal. Sea que el contribuyente presente o no los descargos contra el Acta fiscal, finalizado el lapso ordinario para que este los presente, se da inicio a un lapso de un año para que  se notifique al contribuyente la Resolución del Sumario Administrativo, en la cual se determinan, propiamente dicho, los tributos que adeuda el contribuyente, la sanción pecuniaria y los intereses de mora que corresponden a favor del sujeto activo, de ser el caso. La Administración Tributaria tiene un año para realizar dicha notificación, ya que se lo contrario, aplica la perención del Sumario Administrativo y queda sin efecto legal alguno el Acta fiscal. 

Es importante destacar que el acta fiscal de reparo no determina tributos en forma definitiva, es un acto de mero trámite en la conformación del acto definitivo. Es un trámite previo a la emisión del acto administrativo que plasma la determinación de la obligación tributaria. 

Camilo London Arena
Asesor tributario

1 comentario:

  1. Hola Camilo, como siempre excelente escrito el cual recomiendo a mi estudiantes del Administración tributaría... El fin de semana pasado (Sábado 3 de octubre) estuviste en el colegio de contadores del estado Monagas y no pude asistir... mas una colega la Lic. Isbel Benites fue ponente contigo y me dio muy buenas referencias...

    Espero algún día poder compartir panel contigo...

    Saludos y a la orden en Monagas.
    Saturno Silva
    www.saturnosilva.blogspot.com

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