24 de mayo de 2013

Nuevas Providencias Administrativas del SENIAT 0029 y 0030, que regulan la retención del IVA



En la Gaceta Oficial Nro. No. 40.170 del 20/05/2013 se publicaron las Providencias Administrativas Nro. SNAT/2013-0029 y SNAT/2013-0030 de la misma fecha. Las cuales establecen las regulaciones del sistema de retención del IVA en el país que deben realizar en calidad de agentes de retención de dicho tributo los “SUJETOS PASIVOS ESPECIALES” y los “ENTES PÚBLICOS.


La Providencia Administrativa Nro. SNAT/2013-0030 mediante la cual se designan agentes de retención del impuesto al valor agregado a los sujetos pasivos  especiales, deroga a la Providencia Administrativa SNAT/2005/0056 del 27/01/ 2005, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 38.136 del 28/02/2005. Por otra parte, la Providencia Administrativa Nro. SNAT/2013-0029 mediante la cual se designan a los órganos y entes públicos como agentes de retención del impuesto al valor agregado, deroga a la Providencia Administrativa SNAT/2005/0056-A del 27/01/2005, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 38.136 del 28/02/2005.

El cambio relevante que la nueva normativa introduce en el régimen de retenciones del IVA aplicable a los sujetos pasivos especiales, es la eliminación de la excepción de aplicar retención contenida en el Numeral 7 del Artículo 3 de la Providencia Administrativa  SNAT/2005/0056, en razón de lo cual a partir de la vigencia de la nueva norma, ya no podrá dejarse de efectuar la retención del IVA en los casos de que “las operaciones sean pagadas con tarjetas de débito o crédito, cuyo titular sea el agente de retención”. La norma derogada establecía expresamente que en los casos de que los pagos de operaciones gravadas por el IVA se realizaran con estos instrumentos, no estarían sujetas a retención del tributo por parte de los sujetos pasivos especiales. El cambio en la normativa implicará que las empresas que venían realizando pagos por medio de tarjetas de débito o crédito de las cuales eran titulares, deberán instrumentar los procedimientos administrativos y contables para realizar la retención del IVA en estos casos, lo que de seguro representará una complicación que hará que dicha modalidad de pago sea poco aplicada por los agentes de retención del IVA, una vez que entre en vigencia la nueva Providencia Administrativa.

Se mantienen los porcentajes de retención del 100% y 75% conforme los mismos supuestos previstas en la norma derogada. En este sentido, queda en mora la Administración Tributaria con la rectificación de estos altos porcentajes de retención que vienen afectando a los sectores productivos industriales y mayoristas con mayor valor agregado en su actividad económica. Se establecen los mimos requisitos del comprobante de retención. Así mismo, se mantiene el procedimiento y lapsos para la recuperación del IVA retenido y no descontado de la segunda y siguientes solicitudes formuladas por el contribuyente. Se deja sin efecto el procedimiento especial que estaba contemplado en la normativa derogada para la primera solicitud de recuperación del IVA retenido y no descontado que abarcara créditos originados antes de agosto de 2005. En razón de ello, toda solicitud de recuperación se regirá por el mismo procedimiento sin distinción del origen de los créditos objeto de la misma.


Un cambio meramente cosmético, aunque ciertamente pertinente, es la indicación de “Providencia Administrativa” para referirse a la nueva norma, lo que se había omitido en la norma derogada, que identificaba a la misma solo como  la  “Providencia”. Por otra parte se suprimen los siguientes elementos que estaban contenidos en la norma derogada:

1.    Parágrafo Segundo del artículo 2.
2.    Numeral 7 del artículo 3.
3.    Séptimo párrafo del artículo 10.
4.    Numerales 1 y 4 del artículo 16.
5.    Contenido de los artículos 22 y 24.
6.    Se cambian los aspectos que establecen la vigencia de la norma.



Las nuevas normas entrarán en vigencia el primer día del segundo mes calendario que se inicie luego de su publicación en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, y se aplicará sobre los hechos imponibles ocurridos desde su entrada en vigencia. 






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23 de mayo de 2013

El impacto de los tributos en las empresas




Aporte de: Gilberto Atencio Valladares/ 
                  @gatenciov




En oportunidades anteriores, se ha señalado la incidencia de algunos tributos en el sector empresarial venezolano. Así, se ha comentado principalmente el impacto de las exacciones parafiscales, Impuesto sobre la Renta, Impuesto al Valor Agregado, etc., dentro de las empresas y algunas propuestas de mejora para lograr el equilibrio justo en la relación jurídico-tributaria.

Ahora, se quiere mencionar en líneas generales, el impacto que tiene el sistema tributario sobre las empresas en diferentes aspectos, desde el nacimiento de éstas, hasta su disolución y, liquidación.

Hay que señalar que existen tributos cuya finalidad es primordialmente fiscal y otros, cuya finalidad es principalmente extrafiscal. Es decir, hay unos con un fin recaudatorio y, otros, con un fin de cumplimiento con algún mandato de la Constitución. Por ello, existen sistemas tributarios que fomentan la creación y perdurabilidad de las empresas, haciéndolas más eficientes y, otros, cuya intención se centra en minimizar el rol de las empresas del sector privado dentro de las economías.

He aquí un debate interesante que ha existido, existe y existirá, sobre el papel del Estado en la economía y la utilización del sistema tributario en el rol que debe cumplir el Estado en ésta. Más allá de las consideraciones, políticas, económicas, sociales, entre otras, sólo se señalan algunos matices, exclusivamente desde el punto de vista jurídico, sobre el papel que tiene el Estado, el sistema tributario y su impacto en las empresas.

Desde el momento de su nacimiento, se observan pocos incentivos a la creación de las empresas -en comparación con otros países- por la cantidad exagerada y exacerbada de tributos. En este sentido, cuando se explica a cualquier empresario lo que debe cumplir, muy probablemente, se desanimará en la inversión que tenía proyectada. Luego, al encontrarse en pleno ejercicio de la actividad económica, existen una serie de tributos y medidas que pueden ocasionar una paralización de la empresa. Se alude a la cantidad de exacciones parafiscales vigentes, por ejemplo, tributos de la LOCTI, Ley Orgánica de Drogas, Ley Orgánica de Deportes, Actividad Física y Educación Física, Ley de Instituciones del Sector Bancario, etc., que aunque se coincida con la finalidad última que persiguen, considero que vulneran varios principios constitucionales de la tributación. Por otro lado, las medidas de clausuras de establecimientos, con baja incidencia recaudatoria, desincentiva a los empresarios a ejecutar nuevas inversiones o simplemente a continuar la actividad productiva.
            
Sobre esta materia, es importante reflexionar y ocuparse, porque todo en la actividad económica, se encuentra interconectado. Al establecerse medidas de este tipo, se reduce la inversión e incluso, se disuelven gran cantidad de empresas,  trayendo como consecuencia, una disminución en los años sucesivos de la recaudación del Impuesto sobre la Renta,  IVA, impuestos municipales, entre otros, aunado a la reducción de las fuentes de empleo y la producción en el país. Hay que tener muy en cuenta, la inserción del Estado venezolano en el Mercosur y la necesaria adaptación de su aparato productivo para competir con empresas de los países miembros de este proceso de integración.

Son simplemente algunas ideas para mejorar este escenario, consolidar el fomento de las empresas en la economía venezolana y que el sistema tributario sea un instrumento de creación y fortalecimiento de empresas en el país.

 Aporte, colaboración de : 
Gilberto Atencio Valladares/ 

@gatenciov

Abogado - Summa-Cum Laude, Universidad del Zulia. Máster en Asesoría Jurídica de Empresas, IE Law School. Experto en Fiscalidad Internacional, Universidad de Santiago de Compostela. Candidato a Doctor en Derecho, Universidad de Salamanca.